31 octubre 2011

La Mayoría.

Hace rato que no tengo de qué hablar... y ahora necesito desahogarme. Tengo un nudo en el estómago porque estoy podrida de tener que defender mis ideas, mi manera de pensar. Gente que se llena la boca de democracia pero que te trata de gorila, fachista, antipatria o pelotuda sólo porque te parece que al gobierno hay que pedirle más en lugar de aplaudirlo porque hace algunas cosas bien. O al menos como a la Mayoría le gusta.
La Mayoría, pienso yo, es una Barbie boluda de 48 años con ganas de tener 25  que se preocupa más por que la cara no tenga arrugas -ni se le caigan las tetas- que por hacer algo con las manitos. Y le llegan los nietos y no sabe ni qué hacer porque cuando tenía que criar a los hijos puso una niñera de catorce años a que se los críe. La  Mayoría no aprendió a tejer, ni a bordar,  contar cuentos ni a nada y lo único que puede hacer por sus nietitos es comprarles la playstation y un led de 40 mil pulgadas para que se entretengan y no se den cuenta de que la abuela no sabe ni hacer postres para mimosearlo un poco. A La Mayoría le preocupa muchísimo no poder ir de vacaciones, y se preocupa por llegar a la costa aunque sea a costa de sacar un crédito. Porque La Mayoría no sabe ahorrar. Porque estuvo, en una época, casada con un europeo que le daba de todo a cambio del culo y ahora que el marido la dejó, lo único que sabe hacer es entregar el orto. Yo comprendo a La Mayoría. Pero me gustaría que me dejara, al menos, pensar lo que carajo se me ocurra.
El que quiera entender, que entienda.
Saludos a La Mayoría.

"Coma mierda. Millones  de moscas no pueden estar equivocadas." 

06 septiembre 2011

20 años.

Esta mañana me quedé dormida y tomé un taxi para ir al trabajo. Durante todo el camino, el taxista escuchó música y yo miraba por la ventanilla con el deseo incontrolable de pedirle que diera la vuelta y me llevara a mi casa a seguir durmiendo. No me habló más para que para pedirme un par de indicaciones y cuando llegamos le estiré un billete de cien.
-Recién salgo nena, no tengo cambio.
No es la primera vez que me quedo dormida, y sé cuánto vale el viaje. El taxímetro marcaba $55.
-Don, no tiene $30? Ese reloj está mal. El viaje hasta acá me sale $70.
El tipo puso la misma cara que puse yo cuando Papá Noel me trajo los patines.  Sacó 30 pesos de la billetera y me dió las gracias más largas que me dieron en mi vida.
- Usted hubiera hecho lo mismo, no es para tanto.
-No nena, yo no hubiera hecho lo mismo. Gente honesta queda poca.
"El último se murió en el ´91." Le largué, ya con otra cara. Me bajé y recién cuando prendí la computadora, me dí cuenta de la fecha que era, y que hoy exactamente hace 20 años, se murió el hombre que me enseñó que no hay que hacer lo que no te gusta que te hagan. El que a fuerza de ejemplo me dejó grabado a fuego que a la gente no se la caga. El que me metió éstas ideas que tantas amarguras me traen. Del que, 20 años después, nadie tuvo nunca nada malo que decirme. El que salvó a una mujer de que la destrozaran los perros, el que nos dió lo que no tenía para que estuviésemos mejor. El que me metió en la cabeza que no hay mayor honor que trabajar y que si no es trabajando no se llega a nada. El que me apoyó en las locuras más locas y el que me defendió aunque todas las pruebas estuvieran en mi contra, porque sabía que yo no había sido. El que me siguió hasta la escuela en un diluvio, porque yo quería usar paraguas, y me rescató de la calle inundada en la que me hubiera quedado hasta la hora de la leche... Me enseñó que las cagadas que uno se manda, tienen consecuencias y hay que bancárselas. Y antes de irse, nos enseñó que nadie sabe más que uno mismo, las ganas de vivir que tiene.
Si el tachero hubiese tenido un Aurelio cerca cuando era chico, hubiese hecho lo mismo que yo. Ojalá todos tengan un Aurelio cerca, y ojalá mi Aurelio no se hubiera muerto tan perfecto.



Hoy me dieron una buena noticia, y se la dedico.

31 agosto 2011

Callate y jugá.

Cuando yo era chica tenía que comer lo que había. Y la única maña que mi vieja me soportaba era que le sacara los bordes a la milanesa. Nada más. Si había verduras: Callate y comé. Si era pescado: Callate y comé. Yo no como porque soy grande y no me gustan, vos CALLATE Y COMÉ. Y si la vieja andaba con fiaca y había un arroz blanco e insípido en mi plato: TE DIJE QUE TE CALLÉS LA BOCA Y COMAS. Y SI NO TE GUSTA QUEDATE CON HAMBRE. Y se terminó. La Coca Cola era para los cumpleaños y un alfajor al jardín era para una ocasión especial. Llevate las Manón y buen provecho!
Ahora, no todos (Mi sobrino te pide una manzana, si no hay igual se come una zanahoria) pero muchos chicos crecen cultivados a mañas. Para que coma, la mamá pierde tiempo en transformaar una zanahoria en un cohete, un pescado en un submarino, un churrasco en un tren. Y a mí me retumba el "Callate y comé" de mi vieja. El pibe entonces procede a negarse a comer a menos que la comida parezca un juguete. Y al carajo fue a parar el "Con la comida no se juega" con el que creció mi generación.
Con el correr del tiempo, el nene crece y se pone más demandante: "Quiero otro celular porque este no tiene camarita" "Ahora otro porque este no tiene Internet" "Pero esto no es un Iphone mamá!!!" Y para rematarla, el día del niño se extendió al MES del niño. O nací en el año equivocado, o nuestros viejos nos tuvieron tan cortitos que nos pasamos para el otro lado en consentir los "caprichitos" de los retoños de nuestra era.
El otro día, el nene de una amiga se negó a comer una patita de pollo (de esas que vienen congeladas) porque se había deformado en el horno... Y a mí se me dibujaba un "Callate y comé!" que no pude dejar salir porque no daba... eso lo tiene que decir su madre para que tenga sentido. Si yo hubiera pretendido que mi vieja hiciera manualidades  con mi almuerzo... me hubiera muerto de inanición antes de los tres años de vida...
Para las mamás que estén dispuestas a ser esclavas de los caprichos de la criatura hasta que cumpla 35, acá les van unas ideas:

No come verduras crudas? Hacele unas flores con hojas de espinaca, cara de tomate, ojos de pepino y aceituna, boca de zanahoria y tronquitos de apio. No te olvides de los dientes de choclo. Si no se los ponés se va a quedar con hambre!

 En lugar de arroz blanco con verduras, hacé dos bolitas, recortá cuidadosamente una zanahoria para vestirlo y decoralo con papa al horno, brócol, rollitos de jamón y espárragos y chauchas.
.
Arroz con salsa aburrido? Hacé bolitas de diferentes tamaños y armate un osito suicida en una bañera(?)llena de sangre salsa

 Y si el nene es, además de exigente, geek, mezcla el arroz  con puré de arvejas o salsa de tomate y armate los personajes del Angry Birds. No sé si vas a lograr que coma o que dispare croquetas... pero lo habrás intentado!
Si todo esto falla, lo llevás a Mc Donalds y le comprás una cajita felíz con un lindo juguetito! Y no te quejes si cuando salís a comer con el nene te hace pasar papelones...

24 agosto 2011

Fueron Último Modelo.

A mi me pasa con los autos, que me encanta uno. Me re contra gusta, lo quiero y pagaría lo que no tengo por comprármelo. Y de repente es un auto viejo, una carcacha, pasada de moda y recuerdo con nostalgia lo lindo que era cuando era nuevo. Me pasó por ejemplo con el Renault 21. A los 15 años el Renault 21 me parecía el auto más lindo que pudieran diseñar... un porte... una estampa... un perfil. A los 21 me puse de novio con uno que tenía un Renault 21... Tenía un catamarán. Un bote... un funebrero viejo! A los  21 me gustaban las camionetitas Terios, esas 4x4 miniatura, re cancheras, chiquitas, modernas. Las mismas que miro ahora y pienso "Un cacho de plástico con ruedas, un intento de camioneta que no llega ni a ser auto." Y sí. Las modas cambian. Los gustos cambian. Hoy por hoy me encanta el Honda Fit. Que auto más lindo! De nariz chata igual que yo! Cuando los veo pasar pienso "Qué lindo me quedaría a mí un autito de esos!" pero... en 5 años seguro que me van a parecer una bosta comparados con los que van a haber. Y hablando de narices, yo a los 15 odiaba la mía. La quería chiquitita y paradita como las de la tele. Tipo vedette. Pero tenía que andar por la vida con mi morrón de punta redonda y ancho desde que nace hasta que termina. Encima la maldita varicela que tuve a los 4 años me dejó flor de pozo en la punta. Mi vieja dice que ya ni se ve. Pero es lo primero que resalta cuando me pongo frente a un espejo.
Hoy venía en el colectivo... y de repente adoré el hecho de no haber tenido jamás la guita para hacerme una rinoplastía. Ahí estaba, sacando boleto: Una nariz modelo 90. De ésas que yo quería. Chiquitita, con la punta bien finita levemente hacia arriba, rodeada por una cara de otro planeta. La cara de una doña de sesentilargos, con las canas duras y largas teñidas de rubio y los labios regordetes, así, bien noventosos, separados por una pulgada de de piel de la nariz. Tanto peso se ve que tira los labios para abajo y las clonadas de la década mememememenista tienen la cara más larga que cualquiera. Se me paró al lado. Y como yegua que soy... le miré atrás de las orejas. Ma-Mi-Ta. Eso de ahí atrás no era el reverso de una oreja. Era una costura de bolsa de harina! Entre las arrugas de los dedos se asomaban unos anillos anchos...  y las manos le delataban la edad... feo. Atrás de ella subió una señora de la misma edad. Llevaba el pelo a los hombros, teñido de un color como avellana, la cara tenía arrugas pero le quedaban bien y aunque tenía una nariz un poco aguileña, era miles de veces más linda y más interesante que la que se quedó en los 90. Y claro, se puede cambiar la cara, se puede cambiar el auto, el tema es que al auto lo podés volver a cambiar. A esta vieja no le entraban más costuras atrás de la oreja... así que ahí va dos décadas después, con la cara pasada de moda.


La vieja del bondi era más o menos igual a éstas ex-último modelo... misma ñata... misma boca... mismo espacio kilométrico entre boca y nariz.... misma actitud, pero en bondi.

15 agosto 2011

Stalker.

Alguna vez estuve de novio por mucho tiempo (mucho) y cuando nos separamos, cometí la tremenda pelotudez de meterme con el primer gil que se cruzó por mi camino. Un salame picado grueso, pero que servía como tronco para mantentenerme a flote mientras me acostumbraba a que ya no tenía novio. El pelotas éste, empezó a decir que estábamos de novios... a los dos días de conocernos. Yo venía  de una relación de cinco años. Quién quiere ponerse de novio así de rápido? Es que hay gente que no entiende el concepto "toco y me voy"? Este embutido era tan pero tan pero tan pelotudo que ya no me servía ni para entretenerme, y pasé de "Es un buen pibe... se nota que se siente solo" A "Me tiene las bolas por el piso! Este flaco no tiene vida?" en poco mas de dos semanas.
sacarmelo de encima fue un tema complicado. Se me aparecía en la puerta del trabajo y cuando yo salía daba saltitos y aplaudía cortito como si fuera el animador de algún programa infantil. Listo flaco, no servís ni para mostrar. Buena suerte y hasta nunca. Después de mandarlo a volar varias veces, entendió, y empezó a carretear con la idea en su cabeza de que él era el que me dejaba a mí. Cómo más te guste cabezón! Mientras no te aparezcas más detrás de los carteles, hacé lo que mejor te quede!
Desapareció y mi vida siguió. Después de, pongamos tres años, reaparece en mi Messenger. Lo acepté. como una pelotuda lo acepté! Cómo andás, como va la vida, así y asá.De repente salta con que me quiere ver. Eh... flaco. tengo una vida y no te incluye. "Por qué?!?!?!?" Porque no. Después de haberle dado más explicaciones de las que le correspondían, lo borré. Y no lo volví a aceptar pese a sus insistentes solicitudes en MSN. Contando ésto me doy cuenta de que lo que el tipo generaba en mí era un estúpido sentimiento de superioridad y alta autoestima... pero nunca dije que yo no fuera una idiota más. La "subida del ego" me sigue costando rotura de pelotas. Será posible que ¿seis? años después de haber salido con éste coso por dos semanas, vuelva al ataque? Se agregó algunos "amigos" de Facebook y se los charló para averiguarles de mi vida. Con tanta mala pata que se agregó a un chico con el que trabajé hace años y no vi nunca más, y a una pobre piba de la que no sé nada, y que menos sabe ella de mí. No sé que le habrán dicho o en que circunstancias. El hecho es que hace unos días me llega un mensaje  por Facebook de Don Tarambana acusándome de mentirosa porque lo que le conté de mi vida "era todo mentira."
Me dió una mezcla de vergüenza, lástima y miedo. Vergüenza por haber salido (así fuera un par de semanas) con semejante pelotudo. (Obvio que no fue el único, pero por lejos el más pelotudo)  Lástima porque yo ya no tengo veintipocos... y no da para andar revolotéandome como si fuera una colegiala... pensé en lo triste y solitaria que estará su vida. Pero de repente apareció el miedo. Porque si éste engendro se sigue tomando el tiempo de agregar gente que ni conoce para averiguar lo poco que le puedan decir de mi simple vida... O está muy loco, o no tiene un carajo que hacer.
Si leen una placa roja de Crónica que diga "Mujer le partió en cráneo a un hombre . En lugar de sesos le salieron polillas. El caso está siendo estudiado en la división de entomología del INTA" Ya saben de quienes están hablando.


Foto en http://radio.studio92.com/ciudadhuancayo/2010/12/27/me-gusta-espiar-a-la-gente/espiando/